Ederick
Poeta recién llegado
Entristecido invierno, que enfrías mis alegrías
melancolía que te cebas con mis penurias
rompiendo mis solemnes juramentos
de no acudir más a ti ni por acoplamientos.
Llego a ti a pedirte de hinojos que firmes
la paz, ya que se me agotaron las palabras
con las que pueda abrevar este combate
y no encuentro más recursos para convencerte.
Yo que creía que ya te había vencido para siempre,
desde que me enamore, por su amor abulense
llegue a quererla hasta confundirme en lo sublime
y tantas cosas hermosas que se han muerto.
Mis labios se secaran sin tus dulces besos
mi corazón gangrenándose con las penas
poco a poco será vencido por tus generales
y no habrá una Judith que pueda rescatarnos.
Camino por el desfiladero de mis ansias
esperando que no me empujes al no-ser.
Melancolía aléjate que ya no puedo más,
sin la cura para el tedio no puedo permanecer.
melancolía que te cebas con mis penurias
rompiendo mis solemnes juramentos
de no acudir más a ti ni por acoplamientos.
Llego a ti a pedirte de hinojos que firmes
la paz, ya que se me agotaron las palabras
con las que pueda abrevar este combate
y no encuentro más recursos para convencerte.
Yo que creía que ya te había vencido para siempre,
desde que me enamore, por su amor abulense
llegue a quererla hasta confundirme en lo sublime
y tantas cosas hermosas que se han muerto.
Mis labios se secaran sin tus dulces besos
mi corazón gangrenándose con las penas
poco a poco será vencido por tus generales
y no habrá una Judith que pueda rescatarnos.
Camino por el desfiladero de mis ansias
esperando que no me empujes al no-ser.
Melancolía aléjate que ya no puedo más,
sin la cura para el tedio no puedo permanecer.