JoaquinAlone
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi querer, solo una hoja al viento
que se lleva mecida por su aliento
y el tocar armonioso del talento
esculpidas notas de sentimiento
y al ingresar por mis oídos
hace de su fortaleza mi mente
y en la empinada vertiente de mis recuerdos
trae consigo sus memorables besos
y me inundo de melancolía
al saber que la amada mía...
está lejos, muy lejos...
sí, me ahoga... me ahoga mis sentimientos.
La brisa de una tarde opaca... fría
y el silbido de otoño pega mi rostro
caminando por una senda escucho
los sonidos de mi andar
solo eso y me aloco..!!
Ya no se escucha el hablar
de dos locos enamorados
ya no se escucha el andar
ni los tacones alborotados
Y me llena la melancolía
que incrustada en mi pecho
presiona y brota tu recuerdo
en esta tarde..., solo lloro
en esta tarde...estoy solo.
El contorneante ruido de la calle
se apaga en mi hablar solitario
corro y creo que te estoy cargando
corro y veo que no hay nada en mis brazos
y el río de mis lágrimas se desbordan
apretando mis manos y mi boca
queriendo decir tu nombre
hallo el orgullo en mi porte
trago, el amargo sorbo de la derrota
y La melancolía... como me azota.
que se lleva mecida por su aliento
y el tocar armonioso del talento
esculpidas notas de sentimiento
y al ingresar por mis oídos
hace de su fortaleza mi mente
y en la empinada vertiente de mis recuerdos
trae consigo sus memorables besos
y me inundo de melancolía
al saber que la amada mía...
está lejos, muy lejos...
sí, me ahoga... me ahoga mis sentimientos.
La brisa de una tarde opaca... fría
y el silbido de otoño pega mi rostro
caminando por una senda escucho
los sonidos de mi andar
solo eso y me aloco..!!
Ya no se escucha el hablar
de dos locos enamorados
ya no se escucha el andar
ni los tacones alborotados
Y me llena la melancolía
que incrustada en mi pecho
presiona y brota tu recuerdo
en esta tarde..., solo lloro
en esta tarde...estoy solo.
El contorneante ruido de la calle
se apaga en mi hablar solitario
corro y creo que te estoy cargando
corro y veo que no hay nada en mis brazos
y el río de mis lágrimas se desbordan
apretando mis manos y mi boca
queriendo decir tu nombre
hallo el orgullo en mi porte
trago, el amargo sorbo de la derrota
y La melancolía... como me azota.