MELANCOLÍA
Una gota, dos, tres gotas,
Son las 3:30 de la madrugada;
Mi habitación sumergida en sombras,
Escucho al silencio y no dice nada.
Nada puede alterar ese dulce silencio
Ni el quejido del viento,
Todo se perdió en el vacío
Cae la cuarta y escucho atento.
Atento a sonidos que se fueron
Que dormidos, quedaron bajo tierra,
Aún recuerdo la noche en que partieron
Porque esa noche como ésta era.
Era de la quinta gota el descenso
Que me hizo recordar la primera,
El ambiente se volvió más denso
Y el silencio se puso a la espera.
Espera que olvide,
Que me dé por vencido,
Por qué de los recuerdos dicen, que uno vive
Y yo guardo la esperanza de estar vivo.
Vivo con esta sensación
A la cual llamo silencio,
Que cada noche llega sin invitación,
Y desplaza todo con desprecio.
¡Desprecio tanto la vida!
Desde la noche en que te perdí,
Una noche de despedida
En la que al silencio conocí.
Conocí a la quinta gota
A las 3:42,
Día con día la vida se acorta
Y noche tras noche seguimos los dos.
Dos cosas no pudo el silencio desplazar:
Los recuerdos que llevo conmigo
Y las gotas que caen sin parar;
Tal vez una relación lleven consigo.
Consigo recordar; cuando silencio apareció,
Fue como un frio que todo lo cubría,
Yo temblaba sin remedio
Mientras todo se desvanecía.
Se desvanecía hasta quedar nada,
Ni sonido, ni color, ni expresión;
Similar al ruido del agua estancada
Así desapareció el bit de mi corazón.
Cayó la sexta rápidamente
En una pequeña abertura,
Así calló mi mente
Dejándome en la locura.
Locura fue creer que ahí todo terminaba,
Lo siguiente fueron mi alma y mi historia;
Silencio poco a poco consumaba
Su plan, de acabar con mis memorias.
Memorias de arboles
Que florecían en primavera,
Memorias de una madre
Orgullosa, que espera.
Memorias de nieve en la nevera,
De risas y llantos,
Memorias que se aprecian de veras
Memorias de un ¡te quiero tanto!
Tanto recuerdo
Que no quiero olvidar,
Y tanto he olvidado
Que quiero recordar.
Recordaré la ma…
Cae la séptima con empeño,
Y mi atención reclama
Y me secuestra de mi sueño.
Sueño con una tarde
En la que no dijiste adiós,
Pensé que volvería a verte;
Mas tu mirada se perdió.
Perdió mi corazón el sonido
Y mi mente la elegancia,
Jamás había conocido
A un ser con tanta arrogancia.
Es arrogante, pero necesita;
Está triste, pero no llora;
Está callado siempre, pero a veces grita;
Son las 5 en punto, ha pasado otra hora.
Otra hora falta para el amanecer
¿Cuántas gotas más caerán?
2, tal vez 3, a mí parecer;
Tal vez con ellas mis recuerdos se van.
Van volando como mariposas negras,
Así, muy despacito
Su vuelo a la noche, entregan;
Me olvido de ti poco a poquito.
Poco a poquito el silencio llego hasta aquí,
A los más profundo,
A esa fibra nerviosa, que te recuerda a ti;
Recuerdo que la miró y sonriendo…
Sonriendo se acercó a ella,
Muy lento así lo hizo,
Como se acerca la noche a una estrella
Y sin tocarla la besó.
Beso que firmó la permisiva
Para que te recuerde diariamente;
Cae la octava persuasiva,
Siempre te llevaré en mi mente.
En mi mente espero la número nueve;
Un sonido al silencio desplaza
Al parecer afuera llueve,
Al parecer estoy solo en casa.
En casa así son las cosas
No hay helado en la nevera;
No existen llantos, no existen risas,
Solo existe una triste espera.
Espera que caiga la decima
Para que te marches,
Son las 6:00, suena la alarma,
Y afuera el rugir de los coches.
Me siento triste, vacío, sin ganas;
Me levanto, enciendo el ordenador;
Las gotas resbalan por la ventana,
En primera plana un estafador.
Tecleo las sensaciones que en ese momento sentía;
Después de un momento de espera,
Lo llaman: Melancolía;
Para mi solo existe el silencio; Silencio y una gotera.
Ludis
Una gota, dos, tres gotas,
Son las 3:30 de la madrugada;
Mi habitación sumergida en sombras,
Escucho al silencio y no dice nada.
Nada puede alterar ese dulce silencio
Ni el quejido del viento,
Todo se perdió en el vacío
Cae la cuarta y escucho atento.
Atento a sonidos que se fueron
Que dormidos, quedaron bajo tierra,
Aún recuerdo la noche en que partieron
Porque esa noche como ésta era.
Era de la quinta gota el descenso
Que me hizo recordar la primera,
El ambiente se volvió más denso
Y el silencio se puso a la espera.
Espera que olvide,
Que me dé por vencido,
Por qué de los recuerdos dicen, que uno vive
Y yo guardo la esperanza de estar vivo.
Vivo con esta sensación
A la cual llamo silencio,
Que cada noche llega sin invitación,
Y desplaza todo con desprecio.
¡Desprecio tanto la vida!
Desde la noche en que te perdí,
Una noche de despedida
En la que al silencio conocí.
Conocí a la quinta gota
A las 3:42,
Día con día la vida se acorta
Y noche tras noche seguimos los dos.
Dos cosas no pudo el silencio desplazar:
Los recuerdos que llevo conmigo
Y las gotas que caen sin parar;
Tal vez una relación lleven consigo.
Consigo recordar; cuando silencio apareció,
Fue como un frio que todo lo cubría,
Yo temblaba sin remedio
Mientras todo se desvanecía.
Se desvanecía hasta quedar nada,
Ni sonido, ni color, ni expresión;
Similar al ruido del agua estancada
Así desapareció el bit de mi corazón.
Cayó la sexta rápidamente
En una pequeña abertura,
Así calló mi mente
Dejándome en la locura.
Locura fue creer que ahí todo terminaba,
Lo siguiente fueron mi alma y mi historia;
Silencio poco a poco consumaba
Su plan, de acabar con mis memorias.
Memorias de arboles
Que florecían en primavera,
Memorias de una madre
Orgullosa, que espera.
Memorias de nieve en la nevera,
De risas y llantos,
Memorias que se aprecian de veras
Memorias de un ¡te quiero tanto!
Tanto recuerdo
Que no quiero olvidar,
Y tanto he olvidado
Que quiero recordar.
Recordaré la ma…
Cae la séptima con empeño,
Y mi atención reclama
Y me secuestra de mi sueño.
Sueño con una tarde
En la que no dijiste adiós,
Pensé que volvería a verte;
Mas tu mirada se perdió.
Perdió mi corazón el sonido
Y mi mente la elegancia,
Jamás había conocido
A un ser con tanta arrogancia.
Es arrogante, pero necesita;
Está triste, pero no llora;
Está callado siempre, pero a veces grita;
Son las 5 en punto, ha pasado otra hora.
Otra hora falta para el amanecer
¿Cuántas gotas más caerán?
2, tal vez 3, a mí parecer;
Tal vez con ellas mis recuerdos se van.
Van volando como mariposas negras,
Así, muy despacito
Su vuelo a la noche, entregan;
Me olvido de ti poco a poquito.
Poco a poquito el silencio llego hasta aquí,
A los más profundo,
A esa fibra nerviosa, que te recuerda a ti;
Recuerdo que la miró y sonriendo…
Sonriendo se acercó a ella,
Muy lento así lo hizo,
Como se acerca la noche a una estrella
Y sin tocarla la besó.
Beso que firmó la permisiva
Para que te recuerde diariamente;
Cae la octava persuasiva,
Siempre te llevaré en mi mente.
En mi mente espero la número nueve;
Un sonido al silencio desplaza
Al parecer afuera llueve,
Al parecer estoy solo en casa.
En casa así son las cosas
No hay helado en la nevera;
No existen llantos, no existen risas,
Solo existe una triste espera.
Espera que caiga la decima
Para que te marches,
Son las 6:00, suena la alarma,
Y afuera el rugir de los coches.
Me siento triste, vacío, sin ganas;
Me levanto, enciendo el ordenador;
Las gotas resbalan por la ventana,
En primera plana un estafador.
Tecleo las sensaciones que en ese momento sentía;
Después de un momento de espera,
Lo llaman: Melancolía;
Para mi solo existe el silencio; Silencio y una gotera.
Ludis