Lizi
Poeta recién llegado
Melancólica esperanza
Lo conocí en el dorado antaño
él me sonrió y mi corazón conquisto,
detuvo mi respiración he inyecto
mis venas con enérgica locura,
sustituyo a la soledad
y se alojo en mi pecho.
Un día juro que su amor me haría compañía
y que los años de su vida me obsequiaría,
aunque su camino siguió y de mi se alejo.
Hoy lo busco en los sueños, en las calles,
en historias ó en cuentos
me conformo con solo ver el reflejo de su sombra
No sé dónde encontrarlo
porque su alma un viaje a tomado
y no se a donde fue,
ni siquiera sé como lo extravié
Quizá algún día lo encuentre al final de un arcoíris,
con sus ojos azules y su sonrisa de ángel
aun no pierdo la esperanza de refugiarme
en su cálido abrazo,
aunque ya nunca sabré lo que es no pensar en el.
Debo confesar que lo esperare mañana tanto como ayer
Lo conocí en el dorado antaño
él me sonrió y mi corazón conquisto,
detuvo mi respiración he inyecto
mis venas con enérgica locura,
sustituyo a la soledad
y se alojo en mi pecho.
Un día juro que su amor me haría compañía
y que los años de su vida me obsequiaría,
aunque su camino siguió y de mi se alejo.
Hoy lo busco en los sueños, en las calles,
en historias ó en cuentos
me conformo con solo ver el reflejo de su sombra
No sé dónde encontrarlo
porque su alma un viaje a tomado
y no se a donde fue,
ni siquiera sé como lo extravié
Quizá algún día lo encuentre al final de un arcoíris,
con sus ojos azules y su sonrisa de ángel
aun no pierdo la esperanza de refugiarme
en su cálido abrazo,
aunque ya nunca sabré lo que es no pensar en el.
Debo confesar que lo esperare mañana tanto como ayer