Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Te fuiste como se van las hojas con el viento,
Todos los besos que me dabas ya se han esfumado al cielo,
Nuestro amor, un barco de papel que naufragó,
En un río donde el que aguantaba la tormenta era yo.
Te recuerdo al mirar fotografías,
Aún tengo las cartas de tu supuesto amor en mi estantería,
Las leo antes de dormir y me parece irónico,
Será que me gusta estar triste pues soy un melancólico crónico.
Y esto no significa que anhelo tu regreso,
Ni tampoco que añoro el calor de tu cuerpo,
Es melancolía pura al recordar las tardes frías de noviembre,
No me ha curado el verano y estamos próximos al nostálgico diciembre.
Aún recuerdo el brillo que tenían tus ojos,
Tengo la impresión de un "por siempre nosotros",
Una promesa rota que no va a cumplirse jamás,
Incendiaré los recuerdos para asegurarme que el pasado no volverá.
Solo por ti he derramado lágrimas al caer la noche,
No quiero tu recuerdo de consuelo, no quiero ni saber cual era tu nombre,
Que al caer la noche me cubra con su manto de estrellas,
Que me concedan un deseo y no vuelva a pensar más en ella.
Todos los besos que me dabas ya se han esfumado al cielo,
Nuestro amor, un barco de papel que naufragó,
En un río donde el que aguantaba la tormenta era yo.
Te recuerdo al mirar fotografías,
Aún tengo las cartas de tu supuesto amor en mi estantería,
Las leo antes de dormir y me parece irónico,
Será que me gusta estar triste pues soy un melancólico crónico.
Y esto no significa que anhelo tu regreso,
Ni tampoco que añoro el calor de tu cuerpo,
Es melancolía pura al recordar las tardes frías de noviembre,
No me ha curado el verano y estamos próximos al nostálgico diciembre.
Aún recuerdo el brillo que tenían tus ojos,
Tengo la impresión de un "por siempre nosotros",
Una promesa rota que no va a cumplirse jamás,
Incendiaré los recuerdos para asegurarme que el pasado no volverá.
Solo por ti he derramado lágrimas al caer la noche,
No quiero tu recuerdo de consuelo, no quiero ni saber cual era tu nombre,
Que al caer la noche me cubra con su manto de estrellas,
Que me concedan un deseo y no vuelva a pensar más en ella.