Cuando supe que venías
la chispa del amor estalló en mi universo
y supe lo que era la verdadera felicidad
habitando un corazón,
latiendo,
palpitando sangre y formando
el barro de la vida.
Venías,
supe que venías
y llegaste
con tus ojos de ciruela
y tu carita de Luna,
con tu piel dorada cuál
rayo de Sol
que emerge por la mañana.
Llegaste como un resplandor a mi ventana
con la tibieza que sólo puede entregar
una piel amada,
llegaste para quedarte
y sostener en el cielo a mis galaxias,
para habitar mis ilusiones,
sueños y esperanzas,
pero por sobre todo para ser tú
y admirarte,
porque tú eres el reflejo
de mi sangre
Dedicado a la princesita de mi corazón, mi pequeña hermana
la chispa del amor estalló en mi universo
y supe lo que era la verdadera felicidad
habitando un corazón,
latiendo,
palpitando sangre y formando
el barro de la vida.
Venías,
supe que venías
y llegaste
con tus ojos de ciruela
y tu carita de Luna,
con tu piel dorada cuál
rayo de Sol
que emerge por la mañana.
Llegaste como un resplandor a mi ventana
con la tibieza que sólo puede entregar
una piel amada,
llegaste para quedarte
y sostener en el cielo a mis galaxias,
para habitar mis ilusiones,
sueños y esperanzas,
pero por sobre todo para ser tú
y admirarte,
porque tú eres el reflejo
de mi sangre
Dedicado a la princesita de mi corazón, mi pequeña hermana