Al mirar tus IRIDISCENTES ojos
siento el ETÉREO cosquilleo que produce la EPIFANÍA LIMERENTE que despiertas en mí
y al oír el MELIFLUO sonido de tu voz
con la ELOCUENCIA INEFABLE que envuelves mi alma,
mi piel se torna INCANDESCENTE como el crisol
y en un EFÍMERO suspiro de mi SOLEDAD LUMINISCENTE,
OLVIDO la ÉPOCA en que vivo y saboreo
aquella EFERVESCENTE ebullición que provocas en mi sangre,
volviéndome SONÁMBULO de AURORAS interminables
en ARREBOLES cobrizos, celebrando que has sido la SERENDIPIA perfecta
de mi peregrino izquierdo
al cual tornaste INMARCESIBLE desde hoy hasta el DESENLACE de mis días.
siento el ETÉREO cosquilleo que produce la EPIFANÍA LIMERENTE que despiertas en mí
y al oír el MELIFLUO sonido de tu voz
con la ELOCUENCIA INEFABLE que envuelves mi alma,
mi piel se torna INCANDESCENTE como el crisol
y en un EFÍMERO suspiro de mi SOLEDAD LUMINISCENTE,
OLVIDO la ÉPOCA en que vivo y saboreo
aquella EFERVESCENTE ebullición que provocas en mi sangre,
volviéndome SONÁMBULO de AURORAS interminables
en ARREBOLES cobrizos, celebrando que has sido la SERENDIPIA perfecta
de mi peregrino izquierdo
al cual tornaste INMARCESIBLE desde hoy hasta el DESENLACE de mis días.