edohan2008
Poeta recién llegado
La niña tocaba un día una bella melodía, y yo la sentí que venia a mi jardín cada amanecer. Los árboles de mi huerto con su suave movimiento, la acompañaban cada día a oírla cantar, una nueva melodía, Pero un día de primavera amaneció gris como la noche, los árboles de mi huerto enmudecieron su movimiento, los pájaros no cantaban chillaban de sentimiento. La niña no cantaría ya nunca su melodía, porque Dios la llamaría para cantar en el cielo, su suave melodía.