cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Escucho el grito de un desengaño.
La dama se palpa el pecho destrozado,
el se excusa y le ofrece un blanco paño,
ella lo rechaza y se aleja de su lado.
Intentando amortizar el daño
el clama que con locura le ama.
Su amor se va por un caño
y se entreteje el repetido trama.
Pinturas de enamorados
que con café se pasean en prados.
Dando color y sabor al atardecer
acompañando al sol en su perecer.
Cierro los ojos divertido
al verlos abrazados, como en un nido.
Mozuelos que miden su existencia
en dimes y diretes. En ficción y ciencia.
La dama se palpa el pecho destrozado,
el se excusa y le ofrece un blanco paño,
ella lo rechaza y se aleja de su lado.
Intentando amortizar el daño
el clama que con locura le ama.
Su amor se va por un caño
y se entreteje el repetido trama.
Pinturas de enamorados
que con café se pasean en prados.
Dando color y sabor al atardecer
acompañando al sol en su perecer.
Cierro los ojos divertido
al verlos abrazados, como en un nido.
Mozuelos que miden su existencia
en dimes y diretes. En ficción y ciencia.
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