Memoria de Chile

carlos lopez dzur

Poeta que considera el portal su segunda casa
A José Naranjo, chileno


Usted se olvida que me dijo engreído y parejero,
pero es que no sabe quién soy ni de dónde vengo.
No todos somos el mismo cuño de inmigrantes.

¿Cómo es eso? Me escupió la cara y dijo:
Víctima fácil del ego. Vendepatria, resentido.
Izquierdista de vitrina, odia-mojados.

¿Yo? ¿A mí se refirió? No saque cresta
porque me ha visto renco, en mi sillón de ruedas
y ensimismado en recuerdos y tristezas...

Usted que es un jornalero, lechuguero,
me trató con escarnio, a mí que me rijo por el «debo de»
y lo dí todo, a mí, torturado, despojado de mi rango,
por no dar a Sepúlveda, Pickering, Prat,
mis confidencias, mis conocimientos.

A mí, por decir la verdad, soy capitán
y Viva Allende, me llamó cobarde y engreído
y bien que estudié la Milicia y tuve qué…
(por si no lo sabía, donde el mismo Pinochet):
en el Colegio de los Sagrados Corazones de Valparaíso,
y la Escuela Militar del Libertador Bernardo O’Higgins.

Usted, con ganas de ver menos, me dice:
«Ganó Patricio Aylwin, véte pa’ Chile».
Pues, no. Me quedo, y con todo derecho.

Se ve que nada sabe de quién es ese farsante,
antes y después del Plebiscito del ’88.
La misma gata, una mierda. Pinochet es todavía
el Comandante en Jefe del Ejército.

¿Que vine huyendo porque soy cobarde?
Ah, qué bien. Mire hacia su país, no sea hablador.
Busque a valientes, cuéntelos con los dedos.

¿Acaso Norteamérica no está llena de los suyos?
Vine porque el exilio me salvaría la vida.
Soy un sobreviviente desde esa vez que la CIA
mandó a matar a Scheneider, pero,
¿usted qué imagina? ¿que traje un dineral,
que no hubo necesidad? ¿que soy un delincuente?

Usted le tiene odio al suramericano,
al argentino, al colombiano, al chileno;
usted no sabe cómo es vivir con generales
y con sus botas encima, usted no sabe,
usted no «tiene qué», aún no conoce lo que es
un «tanquetazo» ni un Regimiento Blindado N° 2,
con hienas manejadas por el imperialismo.

Para usted es tan simple. Me dio hambre,
brinco a México, acá tiene familia,
ciudades, sucursales, sus tortillas.
Yo no. En Chile están mis enemigos a muerte.
Allá Pinochet es Senador Vitalicio.
Allá la Unidad Popular se hizo una mierda.

El falaz Prat puso su precio en mi entrecejo
y las balas entonces me gritaron: Vivo o muerto.
Ya no me voy. Menos porque usted lo pida, cojonudo.

En América, en el culo de su madre,
dondequiera sea, voy a decir Viva Allende,
viva ese recuerdito de mi pasado, ese valiente
ego que me desprecia usted, si lo afloro,
y por el que fuí apaleado, descoyuntado,
casi muerto.

11-9-1990 / El hombre extendido

http://carloslopezdzur.blogspot.com/2008/03/memoria-de-chile.html

http://carloslopezdzur.blogspot.com/2008/03/el-migrante.html

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Regimen de muerte y desapariciones, de vejámenes que aún siguen en la memoria
Del colectivo…es historia –reciente-, es lo que muerde y duele y más aún en el exilio al que tantos debieron recurrir para salvar lo único que les quedaba –la vida-. (alguna vez leí en algún lado: “los cementerios están llenos de valientes”. Pocos se dan cuenta que el “exilio”, es otra cruel forma de muerte cuándo se debe salir en condiciones que obligan para salvaguardar y poder contar lo que se vive o vivió en medio de la dictadura.

Es un poema que hace desde la perspectiva misma en esa primera persona, estremecer hasta lo más profundo. (Señores, Señoras, la historia se debe aprender para no permitir los horrores a presente y futuro), que no se olvide ese espacio porqué en este caso particular de Chile, la violación contra los derechos humanos fue una constante…no olvidar que se llenaron estadios y luego muchos no regresaron a sus hogares.

Un abrazo muy fuerte desde mi admiración constante a tu maravilloso trabajo apreciado poeta Carlos.!
 
Regimen de muerte y desapariciones, de vejámenes que aún siguen en la memoria
Del colectivo…es historia –reciente-, es lo que muerde y duele y más aún en el exilio al que tantos debieron recurrir para salvar lo único que les quedaba –la vida-. (alguna vez leí en algún lado: “los cementerios están llenos de valientes”. Pocos se dan cuenta que el “exilio”, es otra cruel forma de muerte cuándo se debe salir en condiciones que obligan para salvaguardar y poder contar lo que se vive o vivió en medio de la dictadura.

Es un poema que hace desde la perspectiva misma en esa primera persona, estremecer hasta lo más profundo. (Señores, Señoras, la historia se debe aprender para no permitir los horrores a presente y futuro), que no se olvide ese espacio porqué en este caso particular de Chile, la violación contra los derechos humanos fue una constante…no olvidar que se llenaron estadios y luego muchos no regresaron a sus hogares.

Un abrazo muy fuerte desde mi admiración constante a tu maravilloso trabajo apreciado poeta Carlos.!


Ya dijíste todo con el comentario. El exilio como otra forma cruel de angustia y muerte y, sobre todo, la importancia de la historia como refreno persuasivo para evitar tanto horror, guerra, tortura, que serían evitables si como pueblo e inmigrantes nos negásemos a deshumanizarnos. Participar en guerras es ya EL COMIENZO de una deshumanización.

Hay formas dignas de resistir, sin renunciar a la justicia, sin dejar de alzar la voz de la denuncia... Esta fue la enseñanza que recibí de Naranjo, quien cambió las armas por la enfermería y el exilio... gracias por comprender, Tuti, y ser parte de la solidaridad, la resistencia de la paz, la fuerza moral del NO a las torturas y la guerras viciosas...
 

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