memeneo
Poeta fiel al portal
Memoria de un ayer.
Tu recuerdo vuelve hoy a mi cabeza,
cuando llego de visita a este recinto,
donde un día tomados de la mano,
intentábamos darle vida a la vida.
Hoy recorro cada espacio abandonado,
meditando las vivencias de esos días,
recordando los motivos, las promesas,
de que nuestro amor, nunca terminaría.
Mas de todos los espacios de la casa,
hay uno, que siempre esta cerrado,
olvidado en el tiempo y el espacio,
donde guardada permanece la esperanza,
y cual llave cuelga siempre de mi cuello.
Donde cada detalle, cada cosa,
permanece intacta, intocada,
así como las dejamos olvidadas,
y donde nadie después de ti,
a entrado, a llegado .
Me acerco, abro la puerta, entro,
y con la mirada recorro el ambiente aquel,
revivo aquellos momentos añorados,
y la tristeza nuevamente invade mi cuerpo.
Ahí en una esquina olvidada,
se encuentra la razón de mi tristeza,
mi antigua cama aun esta como la dejamos,
esta habitación que un día fue nido,
donde llegamos tantas veces sin sentido,
complaciendo los deseos de cupido.
Y aunque nunca consumamos nuestro amor,
y nunca fuiste mía por completo,
el aroma y el olor que tu olvidaste,
impreso se quedo en mi cama,
en mi colchón.
Al igual que tu figura, tu forma,
tu silueta en ella, marcada quedo,
hoy mi cama esta vacía, esta guardada,
en aquella habitación, casi olvidada,
y que siempre guardara esa ilusión.
Ahí un día aunque sea en sueño,
volveremos a aquella cama,
tu y yo como en los viejos tiempos,
a darle vida, a darle amor.
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cuando llego de visita a este recinto,
donde un día tomados de la mano,
intentábamos darle vida a la vida.
Hoy recorro cada espacio abandonado,
meditando las vivencias de esos días,
recordando los motivos, las promesas,
de que nuestro amor, nunca terminaría.
Mas de todos los espacios de la casa,
hay uno, que siempre esta cerrado,
olvidado en el tiempo y el espacio,
donde guardada permanece la esperanza,
y cual llave cuelga siempre de mi cuello.
Donde cada detalle, cada cosa,
permanece intacta, intocada,
así como las dejamos olvidadas,
y donde nadie después de ti,
a entrado, a llegado .
Me acerco, abro la puerta, entro,
y con la mirada recorro el ambiente aquel,
revivo aquellos momentos añorados,
y la tristeza nuevamente invade mi cuerpo.
Ahí en una esquina olvidada,
se encuentra la razón de mi tristeza,
mi antigua cama aun esta como la dejamos,
esta habitación que un día fue nido,
donde llegamos tantas veces sin sentido,
complaciendo los deseos de cupido.
Y aunque nunca consumamos nuestro amor,
y nunca fuiste mía por completo,
el aroma y el olor que tu olvidaste,
impreso se quedo en mi cama,
en mi colchón.
Al igual que tu figura, tu forma,
tu silueta en ella, marcada quedo,
hoy mi cama esta vacía, esta guardada,
en aquella habitación, casi olvidada,
y que siempre guardara esa ilusión.
Ahí un día aunque sea en sueño,
volveremos a aquella cama,
tu y yo como en los viejos tiempos,
a darle vida, a darle amor.
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