Ictiandro
Poeta adicto al portal
Tengo mala memoria,
ayer no sabía donde buscarte
ni donde esperar tus besos.
Caminé por los rincones
de mi ciudad a tus pies rendida
y no encontré tu fotografía,
ni tu sombra dibujada en el asfalto.
Dejé tus besos en el abrigo
que cuelga en mi habitación
y asumí el perfume de transeúnte común.
Las llaves del mundo que me diste
no abren puerta alguna
excepto tu ventrículo izquierdo
donde me alojaste
cada noche que compartimos.
Salí tras tu huella de Acuario
surcando cielos y mares,
miré al centro de la tierra,
las auroras boreales,
y descubro en cada paisaje
tu sonrisa de media tarde
y la acuarela de recuerdos
que desprenden tus labios.
ayer no sabía donde buscarte
ni donde esperar tus besos.
Caminé por los rincones
de mi ciudad a tus pies rendida
y no encontré tu fotografía,
ni tu sombra dibujada en el asfalto.
Dejé tus besos en el abrigo
que cuelga en mi habitación
y asumí el perfume de transeúnte común.
Las llaves del mundo que me diste
no abren puerta alguna
excepto tu ventrículo izquierdo
donde me alojaste
cada noche que compartimos.
Salí tras tu huella de Acuario
surcando cielos y mares,
miré al centro de la tierra,
las auroras boreales,
y descubro en cada paisaje
tu sonrisa de media tarde
y la acuarela de recuerdos
que desprenden tus labios.