Bartleby - el alegre
Poeta recién llegado
Memoria
Quiero andar por la carretera,
sin mascarillas tontas,
con el viento en los lentes,
con el sol del atardecer
esparciéndose entre las llantas,
con la radio prendida,
y la tristeza colocada en un frasco,
que lanzo por la ventana.
Quiero ir al sur a pescar,
llorar en una lata de leche abierta
y atrapar un cachalote,
que el piso de agua esté de hielo,
y las pirámides invertidas,
que solo mis manos tengan memoria,
y mis memorias solo tengan olvidos,
para empezar en primera,
como enamorado de balcón
y ducha romana,
y alistar el lanzallamas.
No importan los juicios tontos,
las impresiones faciales,
solo es estar siempre solo aún acompañado,
estar acompañado estando solo es estar solo.
Los pies tienen su propia memoria,
para caminar, para correr, para pedalear,
para ir a más de 120,
para ir a 200,
para saber que el embrague
es distinto al acelerador,
como el dolor a la contemplación.
Quiero andar por la carretera,
sin mascarillas tontas,
con el viento en los lentes,
con el sol del atardecer
esparciéndose entre las llantas,
con la radio prendida,
y la tristeza colocada en un frasco,
que lanzo por la ventana.
Quiero ir al sur a pescar,
llorar en una lata de leche abierta
y atrapar un cachalote,
que el piso de agua esté de hielo,
y las pirámides invertidas,
que solo mis manos tengan memoria,
y mis memorias solo tengan olvidos,
para empezar en primera,
como enamorado de balcón
y ducha romana,
y alistar el lanzallamas.
No importan los juicios tontos,
las impresiones faciales,
solo es estar siempre solo aún acompañado,
estar acompañado estando solo es estar solo.
Los pies tienen su propia memoria,
para caminar, para correr, para pedalear,
para ir a más de 120,
para ir a 200,
para saber que el embrague
es distinto al acelerador,
como el dolor a la contemplación.