fatiga
Poeta asiduo al portal
Miro en mis memorias y nada me es conocido,
tan sólo veo un paisaje extraño,
lleno de historias que - si he de decir la verdad - sólo vi pasar,
tirado al costado del camino como un mendigo,
desechado por la vida ,
al que nadie quiere mirar.
Ya nada me queda,
hasta mis ausencias me han abandonado
en el fondo del arcón de mis recuerdos,
como una vieja foto en blanco y negro,
pues los colores se los llevaron
esos disfraces que siempre vestí,
pero que nunca fueron míos.
Allí espero olvidado,
en silencio.
Mi voz se ha marchado,
cansada de oxidarse ahogada por mis miedos,
amordazada por ese juez implacable en el que me he convertido
- en un juicio eterno,
siempre culpable merezco el castigo.
No hay quién me defienda,
condené a todos los testigos.
Solo mis frustraciones me acompañan,
como tatuajes en mi alma,
imborrables,
recordándome cada caída,
enterrándome en vida en una tumba sin nombre,
sin memoria.
Sólo quedará mi epitafio.
Aquí yace el que se olvido a si mismo.
::