dilia.calderas
Poeta que considera el portal su segunda casa
MENSAJE POR LA PAZ
Para entender el mensaje,
obligatorio es preguntarnos,
¿Por qué el humano destruye al ser humano?
¿acaso influye su sobrada inteligencia?
pero ¿por qué le falta clemencia?
¿tanto amor y tanto esfuerzo han sido en vano?
En las selvas naturales,
el león y el tigre acechan
por su falta de razón,
pero esa es su condición,
la de seres animales.
En las urbes de concreto,
el humano es la razón,
pero vuelca por completo,
tanto esfuerzo y tanto amor,
destruyendo a su hermano con rigor.
Diversos son los criterios científicos
y religiosos sobre el origen del hombre;
unifiquémoslos, pensando en que surgió:
Cuando Dios tendió su mano
sobre la esfera terrestre,
creando la vida silvestre,
millones y millones de años pasaron.
Su inicio fue con la célula,
surgieron pantas, esponjas, peces,
anfibios y gigantes dinosaurios,
que vivieron centenarios,
sin darle paso a los simios.
Luego, el tiempo transcurrió,
el dinosaurio se extinguió,
y el Australopytecus llegó
transformando su apariencia;
el humano inició la competencia
por el techo y el amor.
!Cuánto tiempo ha transcurrido
camino a la civilización!
!Cuántas vidas se han perdido!
!Cuántas luchas! !Cuánto horror!
Difícil es comprender al ser humano
en pleno siglo XXI, por cuanto:
Una vez civilizado,
después de tanto dolor,
no puede ser que el humano
no utilice su razón,
después que tanto ha costado
nuestra civilización.
El humano es un ser valioso,
por su ingenio, sus inventos y capacidad de pensar;
su elegante caminar a nuestro mundo decora,
y es que ha podido inventar
hasta la computadora.
Entonces ¿Por qué la guerra?
entonces ¿Por qué el rencor?
¿Por qué no existe en la tierra
solo paz, dicha y amor?
Este verso está dirigido al Sr. Bush y a
todos los presidentes del mundo.
Para entender el mensaje,
obligatorio es preguntarnos,
¿Por qué el humano destruye al ser humano?
¿acaso influye su sobrada inteligencia?
pero ¿por qué le falta clemencia?
¿tanto amor y tanto esfuerzo han sido en vano?
En las selvas naturales,
el león y el tigre acechan
por su falta de razón,
pero esa es su condición,
la de seres animales.
En las urbes de concreto,
el humano es la razón,
pero vuelca por completo,
tanto esfuerzo y tanto amor,
destruyendo a su hermano con rigor.
Diversos son los criterios científicos
y religiosos sobre el origen del hombre;
unifiquémoslos, pensando en que surgió:
Cuando Dios tendió su mano
sobre la esfera terrestre,
creando la vida silvestre,
millones y millones de años pasaron.
Su inicio fue con la célula,
surgieron pantas, esponjas, peces,
anfibios y gigantes dinosaurios,
que vivieron centenarios,
sin darle paso a los simios.
Luego, el tiempo transcurrió,
el dinosaurio se extinguió,
y el Australopytecus llegó
transformando su apariencia;
el humano inició la competencia
por el techo y el amor.
!Cuánto tiempo ha transcurrido
camino a la civilización!
!Cuántas vidas se han perdido!
!Cuántas luchas! !Cuánto horror!
Difícil es comprender al ser humano
en pleno siglo XXI, por cuanto:
Una vez civilizado,
después de tanto dolor,
no puede ser que el humano
no utilice su razón,
después que tanto ha costado
nuestra civilización.
El humano es un ser valioso,
por su ingenio, sus inventos y capacidad de pensar;
su elegante caminar a nuestro mundo decora,
y es que ha podido inventar
hasta la computadora.
Entonces ¿Por qué la guerra?
entonces ¿Por qué el rencor?
¿Por qué no existe en la tierra
solo paz, dicha y amor?
Este verso está dirigido al Sr. Bush y a
todos los presidentes del mundo.
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