MENTIRAS
Algún día EL dijo que me quería
que pusiera en Sus manos mi alma
que la felicidad sería mía
Que descubriría un mundo de placer,
de amor, de baldosas amarillas y reiría,
que El me llevaría al cielo.
Con mil candados cerró mis puertas
con mil más cerró mi vida,
con dos mil ató mis sueños, mi alegría.
Pasé de ser yo, a ser lo que El quería,
pasé a ser mil veces, cien personas distintas.
El tenia su camino, yo sin dudar lo seguía.
Creí que EL era mi Dios
y perdí mi Alma al ver
que Dios no existía.