Mentiras

dragon_ecu

Esporádico permanente
Ella tenía catorce
cuando su pareja la sacó cuarto aparte.

En realidad tenía veintiocho
y yo dieciseis...
Y el departamento lo arrendaba ella.
Pudo ser una historia de depravación,
de esas de diario de media tarde,
con portadas de sangre
y contratapas en tangas.
Pero el rumor no pasó
más allá de radio bemba.
Aquel fue un verano
de descubrimientos.
Por la noche recorría los umbrales,
guiado por los cigarrillos encendidos,
y piernas enlicradas,
buscando que detengas tu destino,
para conocer el aroma desinfectante
del jabón chiquito.
El periódico gritaba
sobre doce muertes en la tolerancia,
con tal énfasis
que todo el barrio era acusado
y declarado culpable
del delito de existir.
Mientras tras las puertas,
la piernona repartía cervezas y vasos,
junto a miradas apuntando las escaleras...
al cielo...
Perdida la cuenta de los vuelos,
entre las nubes de pechos y nalgas,
me regreso a ver la pared cercana...
y marco otro I.
En la mañana
la resaca es atendida
por una maraña de pelos
de su cabeza en mi vientre.
Mientras pienso...
en un ceviche y otra biela.
Ella toma su scrub rumbo al turno,
y desde la ventana embriagado me despido
saludando a las putas de la esquina.
El telediario narra cosas tan absurdas...
guerras, secuestros...
impuestos, caídas de bolsas...
y bicicletas sobre el Niágara....
mientras la calle vende
mandarinas y sexo...
Mi única verdad
es que mi destino corrompido
me hace momentáneamente
feliz.







El chisme vale más que la verdad.
 
Última edición:
Ella tenía catorce
cuando su pareja la sacó cuarto aparte.

En realidad tenía veintiocho
y yo dieciseis...
Y el departamento lo arrendaba ella.
Pudo ser una historia de depravación,
de esas de diario de media tarde,
con portadas de sangre
y contratapas en tangas.
Pero el rumor no pasó
más allá de radio bemba.
Aquel fue un verano
de descubrimientos.
Por la noche recorría los umbrales,
guiado por los cigarrillos encendidos,
y piernas enlicradas,
buscando que detengas tu destino,
para conocer el aroma desinfectante
del jabón chiquito.
El periódico gritaba
sobre doce muertes en la tolerancia,
con tal énfasis
que todo el barrio era acusado
y declarado culpable
del delito de existir.
Mientras tras las puertas,
la piernona repartía cervezas y vasos,
junto a miradas apuntando las escaleras...
al cielo...
Perdida la cuenta de los vuelos,
entre las nubes de pechos y nalgas,
me regreso a ver la pared cercana...
y marco otro I.
En la mañana
la resaca es atendida
por una maraña de pelos
de su cabeza en mi vientre.
Mientras pienso...
en un ceviche y otra biela.
Ella toma su scrub rumbo al turno,
y desde la ventana embriagado me despido
saludando a las putas de la esquina.
El telediario narra cosas tan absurdas...
guerras, secuestros...
impuestos, caídas de bolsas...
y bicicletas sobre el Niágara....
mientras la calle vende
mandarinas y sexo...
Mi única verdad
es que mi destino corrompido
me hace momentáneamente
feliz.







El chisme vale más que la verdad.

oye este poema padre: https://www.facebook.com/reel/1273730163915643 estas sí que son mentiras y de las buenas... ;)
 

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