James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Pluma de salón que salga el bufón del verso salvaje
Colmados de fragancias estupendas,
será que huele así tanta belleza,
sembrar una mirada en el perfume
de estímulo de oler en la distancia.
De la poca abundancia de destino
también ha de colmar el desatino.
Corto y trino
punto y chalado
un placer de sitio
Nana mantecosa
mi cielito descarnado
mi polvo de vida
de ojitos cerrados
Pensaba que la piel era pecado
que todo aquel sentir fue solo avaricia
tal vez una caricia en el deseo
que trata la lujuria reprimida
El profeta de la cruz con un corazón de escopeta
y cuál es el límite cuando no importa la muerte
ni el corazón de las pequeñas cosas
La holganza de la desvergüenza
pretende llenarse para ahogar su avaricia
mírelo redondo como un cerdo de matanza
pero menos puerco, el cerdo claro
Es como perforar un corazón
para sacar el amor crudo
yo lo hago a cuchillo
Llamarme soñador
No ese beso neutro
que aspiran tus ojos
ese beso flojo que le
da el maestro no un beso
de niño de su amor curioso
un beso de esposo
que aspire sus nervios
un beso de acuerdos
del amor ocioso
la savia de placer al florecer cuando besa