Ricardo Giraldo Martínez
Poeta recién llegado
Vendo mi alma y mi bicicleta
Vendo el suspiro y la hierba fresca,
Vendo mi perro y las ganas de amarte,
Vendo la ilusión y mi esquiva consciencia.
Soy mercader de sonrisas pasajeras,
de posesiones frías y de alegrías menesteras,
Alumno atento del mundo y de todas sus miserias,
cultivador falaz de emociones excelsas y de sórdidas penas.
Cambio besos por monedas, compro, vendo y río hasta la demencia.
Al rey dinero, señor de este tiempo, debo mi lealtad,
los placeres de mi cuerpo, y el horror de habitar
en este oscuro y vacío desierto.
Vendo el suspiro y la hierba fresca,
Vendo mi perro y las ganas de amarte,
Vendo la ilusión y mi esquiva consciencia.
Soy mercader de sonrisas pasajeras,
de posesiones frías y de alegrías menesteras,
Alumno atento del mundo y de todas sus miserias,
cultivador falaz de emociones excelsas y de sórdidas penas.
Cambio besos por monedas, compro, vendo y río hasta la demencia.
Al rey dinero, señor de este tiempo, debo mi lealtad,
los placeres de mi cuerpo, y el horror de habitar
en este oscuro y vacío desierto.
Última edición: