sdontleo
Poeta fiel al portal
En la mesa nocturna,
un tifón no ha olvidado
sacudirlo todo y guardar
por escrito las horas,
la imagen, el sabor,
el susurro, las fábulas
y verdades de una piel
lozana cual contorno
sinuoso y misterioso
como mano de ajedrez.
En la mesa nocturna,
un bramido ha dejado
afonías resueltas,
parpadeares dormidos,
tonadas en lienzo de lecho,
bonancibles roces de pecho,
incontables piruetas siderales,
caricias y besos astrales,
ecos y verbos floridos
entre la táctil bitácora
de dos mundos perdidos.
En la mesa nocturna,
un hercúleo aliento
ha tomado del mundo
la vega escondida,
el grial portentoso,
el zaguán misterioso
de aquel fruto prohibido.
Él,
volverá a retomar
el afán no rendido
de la estepa corporal curvilínea,
que forman las olas
cuando salen y vuelven
hacia el fondo del mar...
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