Nommo
Poeta veterano en el portal
Te quiero, porque me resultas fascinante.
A veces, te reprendo. Te pongo más alerta.
En tu sano juicio, y te advierto de que puedes resultar imprevisible-extenuante.
Doméstico-impetuoso. Caballero del Zodíaco...
A la dama, la sitúo en un pedestal, para que no se porte mal.
Debe ser santa de tu devoción. Es la única condición.
La letra pequeña del contrato. Que no le levantes la voz,
ni la azotes, con el cinturón de cuero, ni tampoco le des patadas.
Mira que te las verás conmigo, si no. ¿ Quién soy ?
Un observador.
Meticuloso.
Poderosísimo...
¡ Anda ya ! Piensas, ¿ Verdad ? Eso no existe.
No cabe dentro de la imaginación, hecha obra de ingeniería genética,
por obra y gracia del espíritu santo. Miles de millones de Mesías, en un ejército...
Miles de millones.
A veces, te reprendo. Te pongo más alerta.
En tu sano juicio, y te advierto de que puedes resultar imprevisible-extenuante.
Doméstico-impetuoso. Caballero del Zodíaco...
A la dama, la sitúo en un pedestal, para que no se porte mal.
Debe ser santa de tu devoción. Es la única condición.
La letra pequeña del contrato. Que no le levantes la voz,
ni la azotes, con el cinturón de cuero, ni tampoco le des patadas.
Mira que te las verás conmigo, si no. ¿ Quién soy ?
Un observador.
Meticuloso.
Poderosísimo...
¡ Anda ya ! Piensas, ¿ Verdad ? Eso no existe.
No cabe dentro de la imaginación, hecha obra de ingeniería genética,
por obra y gracia del espíritu santo. Miles de millones de Mesías, en un ejército...
Miles de millones.