Metáfora

Morgan H.Yabar

Poeta que considera el portal su segunda casa



Después del fin, la metáfora se hizo amarga.

Y los ojos vidriosos quisieron ser

más que la afirmación en el horror.




Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y
lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.

Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.

-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.

Ella, mi metáfora asesina.

 
Última edición:



Después del fin, la metáfora se hizo amarga.

Y los ojos vidriosos quisieron ser

más que la afirmación en el horror.




Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y
lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.

Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.

-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.

Ella, mi metáfora asesina.









Me ha gustado tu microprosa, tiene esa tesitura de lo fatal, de lo terrible, de lo oscuro, claro con ciertos detalles líricos que le dan belleza interna al texto poético, te resalté un detalle que quizás se te pasó por alto, saludos amigo, que pases bien y chispas estelares a tu pluma---
 
Me ha gustado tu microprosa, tiene esa tesitura de lo fatal, de lo terrible, de lo oscuro, claro con ciertos detalles líricos que le dan belleza interna al texto poético, te resalté un detalle que quizás se te pasó por alto, saludos amigo, que pases bien y chispas estelares a tu pluma---


Gracias por tu paso por mis letras.
 
Se percibe esa intención de misterio, con unos pinceladas de sin sospechas que al final relucen con una realidad liberadora e inesperada.
 


Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.



Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y

lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
Es un buen escrito. Saludos, poeta
 


Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.



Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y

lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
Un revelador misterio que deja un final sorprendente. me gustó. saludos
afectuosos de luzyabsenta
 


Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.



Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y

lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
images
VIRAL.
 


Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.



Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y

lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
Me encantan las metáforas, da la oportunidad para pensar/analizar sobre lo escrito y el poeta mismo. Saludos y mucha inspiración
 


Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.



Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y

lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
Genial texto, muy interesante compañera, me encantó leerte.

Un abrazo grande y felicidades siempre de los siempres.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba