elias peñuela
Poeta recién llegado
V
Esa boquita
de mar,
esa mirada
es un sol,
tú cabello
tiene rosas
y corales
que no perecen
con el tiempo.
En tus manos
comienza el
amanecer y
languidecen
las tardes con solemne
encanto
como flor
o hebras de
un pino.
En tú
mirada
amanece
la brisa y los
rayos del sol
pertrechan tus
pupilas.
Despiertan las
hojas que
dormían con
la noche...
Esa boquita
de mar,
esa mirada
es un sol,
tú cabello
tiene rosas
y corales
que no perecen
con el tiempo.
En tus manos
comienza el
amanecer y
languidecen
las tardes con solemne
encanto
como flor
o hebras de
un pino.
En tú
mirada
amanece
la brisa y los
rayos del sol
pertrechan tus
pupilas.
Despiertan las
hojas que
dormían con
la noche...