El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Cansado de la gran metrópoli,
fuí a tocar timbre a las puertas del delirio.
Pero me echaron diciendo que estaba lleno.
Me pongo de vuelta mi caparazón gastado,
e intento cruzar la avenida con mi ritmo de tortuga.
Me es imposible hacerlo, y me aturden las bocinas.
¡Cuantos buenos son infelices!,
¡y cuantos infelices tienen coches buenos!.
Yo les arrancaría esa cara de importante y esa corbata aburrida.
Les pondría chimichurri en el tanque
y por volante una boa enroscadita...
y en ayunas.
Les abriría el capó con un abrelatas oxidado,
y les desconectaría de una dentellada la bocina.
A ver si,
pendejos,
con sus bolas se entretienen.
Nada más les sacaría.
Nada.
El cerebro ya no lo tienen.
Chimichurri: Una especie de salsa para acompañar carnes.
fuí a tocar timbre a las puertas del delirio.
Pero me echaron diciendo que estaba lleno.
Me pongo de vuelta mi caparazón gastado,
e intento cruzar la avenida con mi ritmo de tortuga.
Me es imposible hacerlo, y me aturden las bocinas.
¡Cuantos buenos son infelices!,
¡y cuantos infelices tienen coches buenos!.
Yo les arrancaría esa cara de importante y esa corbata aburrida.
Les pondría chimichurri en el tanque
y por volante una boa enroscadita...
y en ayunas.
Les abriría el capó con un abrelatas oxidado,
y les desconectaría de una dentellada la bocina.
A ver si,
pendejos,
con sus bolas se entretienen.
Nada más les sacaría.
Nada.
El cerebro ya no lo tienen.
Chimichurri: Una especie de salsa para acompañar carnes.