Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Metiltriptamina
Los alelos pericariones sucumbieron al introducirse
en los canales iónicos de las dendritas serotoninérgicas
de la corteza cerebelosa. Jerjes lo tuvo fácil,
el efiáltico traidor traicionó a los aspartamos,
cuyos filamentos hepáticos ya mermados,
no pudieron repeler las huestes plaquetarias
del cerebelo invasor que en orgasmo colectivo
y con sus generales espermatófilos al frente,
soñaron con un sueño imposible.
No contaban con la efectividad de las dendritas
serotoninérgicas en su medio. Una vez pasada la euforia,
el sueño interplaquetario, se quedó a mitad de camino
entre los alelos pericariones, Triptofano y
Decarboxilasa, estos últimos habían desaparecido.
Las monoaminas presinápticas no hicieron acto
de presencia, produciéndose una neura y
esquizofrenia colectiva, que suavizó en su retirada
el general Dextrometorfán, impidiendo el suicidio de los
alelos mudados en ligaduras endógenas.
Los axones del rafé, su tronco reticular,
fueron destruidos. El hipocampo estaba
ya perdido, sólo faltaba dar la última estocada,
y ello sucedió en el acuoso y estriado tálamo
del núcleo Accumbens. Hubo fiestas durante
dos años, por la gesta y en honor a la diosa
Dimetiltriptamina. No os engaño,
Metiltriptamina me llamo.
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Un saludo