mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
¡México, no te escondas!
Dónde estás mi patria amada,
que no escucho tus bigotes
gritando por la enramada.
¿Te ocultaste entre las faldas
de una flor enamorada,
o en las botas de tu padre
al oír que te llamaba?
¿Te refugiaste en Querétaro
a comer carnita asada,
o en algún hotel de paso
a repetir la violada?
México, dame una señal siquiera
me tienes muy preocupada,
¿te perdiste en el desierto
de esta tierra mexicana?;
o te mataron a tiros
por esa mujer que amabas.
Si no llegas, me voy triste
brincando por albarradas,
o me regreso a mi pueblo
la ciudad de las quebradas.
Tan sólo déjame verte
cómo abrazas tu guitarra,
estoy sentada en la silla
esperando tu tocada.
Dónde estás mi patria amada,
que no escucho tus bigotes
gritando por la enramada.
¿Te ocultaste entre las faldas
de una flor enamorada,
o en las botas de tu padre
al oír que te llamaba?
¿Te refugiaste en Querétaro
a comer carnita asada,
o en algún hotel de paso
a repetir la violada?
México, dame una señal siquiera
me tienes muy preocupada,
¿te perdiste en el desierto
de esta tierra mexicana?;
o te mataron a tiros
por esa mujer que amabas.
Si no llegas, me voy triste
brincando por albarradas,
o me regreso a mi pueblo
la ciudad de las quebradas.
Tan sólo déjame verte
cómo abrazas tu guitarra,
estoy sentada en la silla
esperando tu tocada.