Nadie sabe
que nos mezclamos.
Ni tu ni yo, que por tragar toda la paz
enviudamos la cordura.
Nadie sabe
que nos mezclamos
que al cantar el aire y respirar de tu voz y la mía
los insultos divorciamos.
Nadie sabe
que nos mezclamos
que la pasión te entregó mi corazón
y a cambio me dio tu manos.
Nadie sabe
que nos mezclamos
que vaciamos los ojos de tensión
y por tocarnos, las pestañas se estiraron.
Nadie sabe
que nos mezclamos
que del sueño que por turnos soñamos
sólo luces consumimos.
Nadie sabe
que nos mezclamos
que hoy camino con tus pasos
que tu corres con mi huía,
y que lejos unidos, borrachos oscilamos.
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