alexander akerman
Poeta recién llegado
Con lágrimas tristes, hoy abro mi corazon,
En medio de las heladas aguas de mi vida,
Quise ignorar la razón,
Y sucumbir en medio del sueño del suicida.
Llego el anochecer, e invito a la soledad que arrope mi sueño.
Cierro mis ojos, en medio del ayer,
Dejo que lo inesperado se haga dueño,
Y me arrebate suavemente, el sincero duelo del yacer.
Triste tonada entona mi destino,
Campanadas de desespero, por no poder respirar,
Me llevan a caminar solo en desatino,
en medio del desierto estéril de mi virar
Hoy he disidido asistir a mi funeral,
hoy he disidido, llevar flores a mi tumba,
hoy he disidido perdonar mi trasegar,
quizas, en medio de este mundo hostil que no escucha.
ALEXANDER AKERMAN
En medio de las heladas aguas de mi vida,
Quise ignorar la razón,
Y sucumbir en medio del sueño del suicida.
Llego el anochecer, e invito a la soledad que arrope mi sueño.
Cierro mis ojos, en medio del ayer,
Dejo que lo inesperado se haga dueño,
Y me arrebate suavemente, el sincero duelo del yacer.
Triste tonada entona mi destino,
Campanadas de desespero, por no poder respirar,
Me llevan a caminar solo en desatino,
en medio del desierto estéril de mi virar
Hoy he disidido asistir a mi funeral,
hoy he disidido, llevar flores a mi tumba,
hoy he disidido perdonar mi trasegar,
quizas, en medio de este mundo hostil que no escucha.
ALEXANDER AKERMAN