En mi pecho tú abriste una llaga,
aunque es profunda todo se acaba y en deuda mi duelo
mientras yo me iba consolando
tú estabas rabiando de ira y de celos.
La ira de Dios desata aquel que a traición nos hiere
pues todo el que a hierro mata
sabe bien que a hierro muere.
Me conquistaste con palabras de amor incesantes
y frases galantes.
Yo sin saber que tus labios mentían,
y amor prometías lo que nunca sentías.
Gracias a Dios te saque de mi vida
y ahora vivo feliz el resto de mis días.
aunque es profunda todo se acaba y en deuda mi duelo
mientras yo me iba consolando
tú estabas rabiando de ira y de celos.
La ira de Dios desata aquel que a traición nos hiere
pues todo el que a hierro mata
sabe bien que a hierro muere.
Me conquistaste con palabras de amor incesantes
y frases galantes.
Yo sin saber que tus labios mentían,
y amor prometías lo que nunca sentías.
Gracias a Dios te saque de mi vida
y ahora vivo feliz el resto de mis días.