catapiano_18
Poeta recién llegado
De nuevo rechinchan los cubiertos en casa.
Las campanas vibran el codo de tu ausencia.
Mi mirada está buscando las sienes de tu amor inválido.
Franquicias del alma que han plasmado mis piernas.
Y así, los periplos que me has contado, se van hundiendo en mi retina.
Dependencias de un alma cándida, esas que van desgarrando cada parte de mi cuerpo.
Mi amor por ti se quedará quieto, siempre.
No importa cuantas lágrimas llore el presente, ni cuantos cólicos tenga mi boca en tu ausencia.
Mi luz en tus metáforas ha quedado.
Mis besos en ti han quedado latiendo.
La multitud de caballos agradecidos de nuestro líbido.
Mi alma no dejará de hurgar entre tu juventud.
Entre los pasajes y recodos de un placer.
Entre las sábanas que cubrieron, por ti, la maldad del ayer.
Las campanas vibran el codo de tu ausencia.
Mi mirada está buscando las sienes de tu amor inválido.
Franquicias del alma que han plasmado mis piernas.
Y así, los periplos que me has contado, se van hundiendo en mi retina.
Dependencias de un alma cándida, esas que van desgarrando cada parte de mi cuerpo.
Mi amor por ti se quedará quieto, siempre.
No importa cuantas lágrimas llore el presente, ni cuantos cólicos tenga mi boca en tu ausencia.
Mi luz en tus metáforas ha quedado.
Mis besos en ti han quedado latiendo.
La multitud de caballos agradecidos de nuestro líbido.
Mi alma no dejará de hurgar entre tu juventud.
Entre los pasajes y recodos de un placer.
Entre las sábanas que cubrieron, por ti, la maldad del ayer.
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