El sol se asoma a la loma,
y ojea la campiña.
que rendida y entregada,
se desviste de sombras,
de oscuridad desnuda,
de brillantes colores ataviada.
Y restaña heridas de niebla,
y seca lágrimas rocieras.
todo se ilumina y se torna oro bruñido,
y todo queda reluciente y fulgurante,
radiante y lustroso.
Sobre los pálidos y vastos rastrojos,
algunas manchas vestidas de andrajoso verde,
algunos vetustos y achacosos olivos,
aguantan impertérritos su baño matutino,
con hojas gachas y lamiosas.
Mi amada Andalucía de sol vestida....
y ojea la campiña.
que rendida y entregada,
se desviste de sombras,
de oscuridad desnuda,
de brillantes colores ataviada.
Y restaña heridas de niebla,
y seca lágrimas rocieras.
todo se ilumina y se torna oro bruñido,
y todo queda reluciente y fulgurante,
radiante y lustroso.
Sobre los pálidos y vastos rastrojos,
algunas manchas vestidas de andrajoso verde,
algunos vetustos y achacosos olivos,
aguantan impertérritos su baño matutino,
con hojas gachas y lamiosas.
Mi amada Andalucía de sol vestida....
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