El viento me rompió las flores
del jardín que yo tenía,
una fuerza inesperada,
una situación distinta,
llenó por dentro mi alma
de una amargura infinita.
¿Quién podía sospechar
que todo acabaría?
Mis ojos lloraron lágrimas
porque mucho la quería,
que fueron recorriendo mi cara
con triste melancolía,
hasta empapar toda mi ropa,
dejándome solo en la vida.
¡Qué vacío me quedó!
¡Qué vacío yo sentía!
Mi corazón, de tristeza se cubrió,
algo en mi alma se iba,
parte era mi ilusión
que en este momento perdía,
parte era la esperanza
que ya estaba consumida
Cuando el amor se fue
empezó mi triste agonía,
dejó mi alma sin rumbo, rota
lentamente muriendo
perdida