Angel Sanchez Escobar
Poeta recién llegado
Mi amigo el cigarro
Angel Sánchez Escobar.
Amigos tengo pocos en esta vida.
Puedo contarlos con una mano y dedos me sobrarían.
Mi amigo el cigarro se volvió cercano.
Mi amigo siempre está ahí para tender su mano.
Es el, quien mitiga mi dolor.
Me sofoca con su bruma,
Regala en mi paladar su sabor
Y lentamente me mata sin penuria.
Antes, mi amigo era el alcohol,
Pero nos alejamos tanto, para decirnos adiós.
El alcohol solo me trae más dolor,
Al cabo de dos tragos, me recuerda tu amor.
El alcohol ya no puedo consumirlo,
Me volví alérgico a su sintomático sopor.
El alcohol me da llanto y no logro reprimirlo.
El alcohol me priva de mi poco valor.
Mi amigo el cigarro, sin embargo,
Me da lo que quiero sin pasar de largo.
Mi amigo el cigarro me tranquiliza,
Me da una pizca de fatalidad, que mi alma tranquiliza.
Quizá en un día tirano, me regales la muerte,
Me brindes cáncer o enfisema, si es que tengo suerte.
“Fumando me busco una muerte lenta y dolorosa”
Inscrito en ella, advierte mi cajetilla.
Fumando atenuó una muerte aún más espantosa,
Morir pacientemente en tortuosa agonía.
Fumando acelero el proceso y me adormezco enseguida.
Soy muy cobarde para quitarme de una la vida,
Soy muy católico y eso mi dios no lo perdonaría.
Mi amigo el cigarro me proporciona su veneno.
Mi amigo el cigarro sé que de mí se compadecerá,
Mi amigo el cigarro en su empresa… Triunfara.
Angel Sánchez Escobar.
Amigos tengo pocos en esta vida.
Puedo contarlos con una mano y dedos me sobrarían.
Mi amigo el cigarro se volvió cercano.
Mi amigo siempre está ahí para tender su mano.
Es el, quien mitiga mi dolor.
Me sofoca con su bruma,
Regala en mi paladar su sabor
Y lentamente me mata sin penuria.
Antes, mi amigo era el alcohol,
Pero nos alejamos tanto, para decirnos adiós.
El alcohol solo me trae más dolor,
Al cabo de dos tragos, me recuerda tu amor.
El alcohol ya no puedo consumirlo,
Me volví alérgico a su sintomático sopor.
El alcohol me da llanto y no logro reprimirlo.
El alcohol me priva de mi poco valor.
Mi amigo el cigarro, sin embargo,
Me da lo que quiero sin pasar de largo.
Mi amigo el cigarro me tranquiliza,
Me da una pizca de fatalidad, que mi alma tranquiliza.
Quizá en un día tirano, me regales la muerte,
Me brindes cáncer o enfisema, si es que tengo suerte.
“Fumando me busco una muerte lenta y dolorosa”
Inscrito en ella, advierte mi cajetilla.
Fumando atenuó una muerte aún más espantosa,
Morir pacientemente en tortuosa agonía.
Fumando acelero el proceso y me adormezco enseguida.
Soy muy cobarde para quitarme de una la vida,
Soy muy católico y eso mi dios no lo perdonaría.
Mi amigo el cigarro me proporciona su veneno.
Mi amigo el cigarro sé que de mí se compadecerá,
Mi amigo el cigarro en su empresa… Triunfara.
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