Pareció castillo de arena
por el mar asediado.
Cuando la marea subió,
olas penetraron sin permiso,
cimientos socavando sin pudor,
por el balcón tirando puertas,
puertas por las que anoche y a ciegas
sol entró.
Antes que tu mar o mi mar
grano por grano llevara,
mi amor impredecible
espejo hizo en el corazón.
Inventó imágenes de muros más seguros,
de paciencia sólida
tocando cielo.
Iguales
a los que recién para los dos
de construir termino.