Ramón Fausto Rojas Gil
Poeta recién llegado
Fueron tiempos aquellos
en que decidí cambiar mi libertad
por amarte a ti,
por contemplar tu mirar.
De que me servía ser libre
sin probar de tu sensualidad,
de oír tus palabras;
¡eres mío!, mientras me abrazas,
me besas de la forma más natural.
Nunca me sentí mejor
que estar en tu compañía,
probar de tus mieles,
sentir tus caricias,
sentirte tan mía.
Llamarte algunas veces mi musa
y otra veces mi mujer,
por ser tan mía,
por ser tan tuyo
en esta felicidad.
en que decidí cambiar mi libertad
por amarte a ti,
por contemplar tu mirar.
De que me servía ser libre
sin probar de tu sensualidad,
de oír tus palabras;
¡eres mío!, mientras me abrazas,
me besas de la forma más natural.
Nunca me sentí mejor
que estar en tu compañía,
probar de tus mieles,
sentir tus caricias,
sentirte tan mía.
Llamarte algunas veces mi musa
y otra veces mi mujer,
por ser tan mía,
por ser tan tuyo
en esta felicidad.