ade castillo
Poeta adicto al portal
Mi amor por ti
Luché para que lo nuestro terminara
pedí al señor de rodillas, me ayudara
y si escuchó, aún no me responde
porque mi amor, por ti no acaba.
Es tanto el amor, que mi alma guarda
que el corazón podría intoxicarse
es tanta emoción, la que lo embriaga
que por ti, podría desangrarse.
La razón en mi mente ya no cabe
mi mente divaga torpe, y distraída
sólo me alienta, el volver a verte
con sólo eso, me lleno de alegría.
¿Por qué apareciste en mi vida?
Cual manantial de agua cristalina
bañándome de gotas de esperanza
esas que hoy secas, con tu despedida.
No me arrepiento de lo nuestro
sería decir, que nunca he amado
ya que el amor, que hoy te profeso
ha sido para mí, el más sagrado.
Es un amor como ya hay pocos
de esos que nacen de la nada
de los que se alimentan del recuerdo
de los que no mueren a distancia.
Y, no me importa que me juzguen
ni que me digan, que no me amas
porque son muchos los que ignoran,
que no te amé, para que tú me amaras.
Adela Castillo
Luché para que lo nuestro terminara
pedí al señor de rodillas, me ayudara
y si escuchó, aún no me responde
porque mi amor, por ti no acaba.
Es tanto el amor, que mi alma guarda
que el corazón podría intoxicarse
es tanta emoción, la que lo embriaga
que por ti, podría desangrarse.
La razón en mi mente ya no cabe
mi mente divaga torpe, y distraída
sólo me alienta, el volver a verte
con sólo eso, me lleno de alegría.
¿Por qué apareciste en mi vida?
Cual manantial de agua cristalina
bañándome de gotas de esperanza
esas que hoy secas, con tu despedida.
No me arrepiento de lo nuestro
sería decir, que nunca he amado
ya que el amor, que hoy te profeso
ha sido para mí, el más sagrado.
Es un amor como ya hay pocos
de esos que nacen de la nada
de los que se alimentan del recuerdo
de los que no mueren a distancia.
Y, no me importa que me juzguen
ni que me digan, que no me amas
porque son muchos los que ignoran,
que no te amé, para que tú me amaras.
Adela Castillo