Anita B.
Poeta recién llegado
Despacio en la mañana, así despierto,
se despereza el corazón desesperado,
inquieto, callado y malhumorado,
rebusca entre las sabanas tu nombre.
La luz del sol obliga a mis pupilas,
como tu ser obliga a mi alma,
cuanta rabia, tanto esperar
cuantas ganas de no despertar.
Y el porqué regresa a mi mente,
la angustia de no poder verte
tan lejos y tan presente
¿Por qué no puedo tenerte?
¿Porque te tengo sin poseerte?
Y poder tocarte, sentirte, besarte,
es casi imposible acariciarte,
y tan posible poder amarte.
se despereza el corazón desesperado,
inquieto, callado y malhumorado,
rebusca entre las sabanas tu nombre.
La luz del sol obliga a mis pupilas,
como tu ser obliga a mi alma,
cuanta rabia, tanto esperar
cuantas ganas de no despertar.
Y el porqué regresa a mi mente,
la angustia de no poder verte
tan lejos y tan presente
¿Por qué no puedo tenerte?
¿Porque te tengo sin poseerte?
Y poder tocarte, sentirte, besarte,
es casi imposible acariciarte,
y tan posible poder amarte.