Encantando de leer estas lineas perladas, me quede prendado de la segunda estrofa, simplemente un compendio de amor desenfrenado, como son los amores prohibidos, me gusto tanto, que me permito glosar esa, tu segunda estrofa, a modo de enaltecer tus letras. (en rojo van tus lineas)
Cuando intento podarlo más retoña en mi alma,
este celo dormido de saber que le extrañas
y yo desvario, cuando le versas hazañas
que él se aferra a tu cuerpo y te excita la calma.
Voy y le espero dormido y concierto la muerte
de ese indócil jinete que atraviesa tu sueño
y te atiza el deseo como ferviente leño,
pero vence tu amor y el vuelve a su suerte.