Mira mis manos, obsérvalas bien,
¿qué ves en ellas?
Frías como el hielo desechan cada gota de su energía en calentar tu ánimo
siente mi mirada cansada,
¿qué te sugiere?
Demasiadas horas viendo el modo de que me mires con mejores ojos
¿y mis pies?
¿no te das cuenta?
Están reventados de caminar por sendas heladas,
resbaladizas, con cristales de rabia que se clavan entre callos,
heridas abiertas y cicatrices
sus nuevas compañeras del camino
toda mi anatomía se estremece cada día al verte,
pero tus manos no saben entregar caricias gratas,
tus ojos ciegos de egoísmo se pierden entre guiños insípidos,
tus pies no dan el paso de confianza que tanto añoro
en fin, no cuesta tanto ponerse en el lugar del otro
¿qué ves en ellas?
Frías como el hielo desechan cada gota de su energía en calentar tu ánimo
siente mi mirada cansada,
¿qué te sugiere?
Demasiadas horas viendo el modo de que me mires con mejores ojos
¿y mis pies?
¿no te das cuenta?
Están reventados de caminar por sendas heladas,
resbaladizas, con cristales de rabia que se clavan entre callos,
heridas abiertas y cicatrices
sus nuevas compañeras del camino
toda mi anatomía se estremece cada día al verte,
pero tus manos no saben entregar caricias gratas,
tus ojos ciegos de egoísmo se pierden entre guiños insípidos,
tus pies no dan el paso de confianza que tanto añoro
en fin, no cuesta tanto ponerse en el lugar del otro