Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Mi apellido
Por Andrés Amendizabal
De tristeza he de morir algún día,
pues absurda y melancólicamente así nací;
nunca fui participe en los juegos de la alegría,
y jamás tuve muchos motivos para reír.
El amor siempre notó mis torpes movimientos,
y lo que las dos derrotas me hicieron infeliz;
no soy asiduo del suicidio, pero enterraré un puñal en mi pecho,
pues para ser dolido nací.
El dolor no merma ni se huye de mí,
vive y se reproduce hostil en la sangre de mis venas;
para ser triste, tan triste yo nací,
para que mi torpeza me lleve de tu amor a una pena.
Abatido y sin sonrisas es como siempre he vivido,
y disculpa si ves mi desconsuelo con franqueza,
pero es que el sinónimo de melancolía es mi apellido,
pues mi nombre completo es Andrés Amendizabal y Tristeza.
Siempre y como siempre sucede, nunca he podido mantener una relación flexible y abierta, siempre he tenido miedo, y aunque esta vez fui demasiado abierto, deje también mi punto débil Una sola puñalada más, me dejará herido a muerte Mi nubes se caerán me hundiré en total y agradable parsimonia de la oscuridad. Y aunque hablé de amor en otros versos, implícitamente iba junto con mi soledad.
Disculpa amor mío, si he pecado Si me dejas siempre tendré en cuenta que el de la culpa siempre fui yo Pues yo siempre he sido culpable. Siempre.
Esta vez dije Te amo, con tanta alegría que creí que jamás sentiría Te amo Marian.
Y eso, jamás se me va a olvidar.
Por Andrés Amendizabal
De tristeza he de morir algún día,
pues absurda y melancólicamente así nací;
nunca fui participe en los juegos de la alegría,
y jamás tuve muchos motivos para reír.
El amor siempre notó mis torpes movimientos,
y lo que las dos derrotas me hicieron infeliz;
no soy asiduo del suicidio, pero enterraré un puñal en mi pecho,
pues para ser dolido nací.
El dolor no merma ni se huye de mí,
vive y se reproduce hostil en la sangre de mis venas;
para ser triste, tan triste yo nací,
para que mi torpeza me lleve de tu amor a una pena.
Abatido y sin sonrisas es como siempre he vivido,
y disculpa si ves mi desconsuelo con franqueza,
pero es que el sinónimo de melancolía es mi apellido,
pues mi nombre completo es Andrés Amendizabal y Tristeza.
Siempre y como siempre sucede, nunca he podido mantener una relación flexible y abierta, siempre he tenido miedo, y aunque esta vez fui demasiado abierto, deje también mi punto débil Una sola puñalada más, me dejará herido a muerte Mi nubes se caerán me hundiré en total y agradable parsimonia de la oscuridad. Y aunque hablé de amor en otros versos, implícitamente iba junto con mi soledad.
Disculpa amor mío, si he pecado Si me dejas siempre tendré en cuenta que el de la culpa siempre fui yo Pues yo siempre he sido culpable. Siempre.
Esta vez dije Te amo, con tanta alegría que creí que jamás sentiría Te amo Marian.
Y eso, jamás se me va a olvidar.
::