Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Tras la espera que se aloja en la piel
Y la antagónica social a la que nos adherimos
Con el roce espectral del pasar de los años
Un ser descubre su voz interna
Voz que es firme y tenaz
Tal es su ímpetu que pavorosa despierta
en la noche empapada en sudor y lagrimas
Ha sido la concepción de su pasión
Su entidad abate su propia inercia ideológica
Como vientos de valor que estremecen La Bastilla
que aprisiona el símbolo de su revolución interna
Esta noche ella afirma cierta rebeldía
hacia tendencias sociales que amarran con cadenas el alma
Y sangran el corazón de una persona
derramando la flama que lo mantiene caliente
Esta noche ella no se arrepiente de sentir
Ella es libre y lo vocifera la noche
Ahora es un ser nuevo
y su mente es un ave que vuela
Tal ser no tiene parecido a
aquellos que caen bajo cadenas
Y la antagónica social a la que nos adherimos
Con el roce espectral del pasar de los años
Un ser descubre su voz interna
Voz que es firme y tenaz
Tal es su ímpetu que pavorosa despierta
en la noche empapada en sudor y lagrimas
Ha sido la concepción de su pasión
Su entidad abate su propia inercia ideológica
Como vientos de valor que estremecen La Bastilla
que aprisiona el símbolo de su revolución interna
Esta noche ella afirma cierta rebeldía
hacia tendencias sociales que amarran con cadenas el alma
Y sangran el corazón de una persona
derramando la flama que lo mantiene caliente
Esta noche ella no se arrepiente de sentir
Ella es libre y lo vocifera la noche
Ahora es un ser nuevo
y su mente es un ave que vuela
Tal ser no tiene parecido a
aquellos que caen bajo cadenas