La muerte no es destrucción, sino transmutación.
Es decir que la noche da paso a la madrugada, y luego, viene un nuevo amanecer.
Así, cada vez que viajamos, en cierto modo, morimos, por dejar atrás una manera de ser, y de comportarnos.
Dado que en cada región del mundo, el modo de empleo es levemente distinto.
Por ello, mudarnos a otro barrio, en la misma ciudad, ya es bastante cambio.
De ahí proviene la expresión de: ¡ Irse al otro barrio !
Es como estirar la pata, o criar malvas. Bajo la tierra...
Cambiar de colegio supone un Renacimiento, con suerte... Pero la Muerte, al alumno, no se la quita nadie.
Porque ya, el ambiente no es el mismo. Los compañeros son todos, de nuevo cuño.
¿ O el nuevo es él ?
Entonces, la verdadera vida está en los espíritus.
¿ Por qué ? Porque el ser, es el alma; y el cuerpo, el rol.
Luego por tanto, los seres vivos somos roles. Personajes de cine y de teatro.
Pero el actor es espíritu. Inmortal.