duf9991
Poeta adicto al portal
Brazo,
brazo,
brazo.
O brazada y bis
da lo mismo.
Sobre el mar
o bajo él
(da lo mismo)
flota mi cadáver pesado
que flota como el hielo
que a pesar de pesado
flota.
Nada mi cadáver
en ese mar.
Todo mi cadáver en ese mar.
No hay palabras
que lo describan
(al cadáver)
más que cadavérico.
Flota. O nada.
Da lo mismo.
Todo. O nada.
¿Qué importa?
Si al final quebramos juntos
(mi cadáver y yo)
la ventana de la mar.
Yo maté a mi cadáver.
O él me mató a mí.
Da lo mismo.
Aunque creo que yo
ya había muerto
cuando él me mató.
Y pronto el viento me habló.
Antes de nadar.
Y me tendió su mano
y me tiró a la mar.
Ahí encontré a mi cadáver.
Ahí flotamos juntos.
Ahí me confesó el crimen.
Mi cadáver me mató.
Ya lo recordé.
Con su hoz
(¿Hoz? Es Muerte o cadáver?
[da lo mismo])
Mi cadáver me mató.
Cadavérico.
Con su hoz. Y floté.
Ya mi poema está haciendo círculos.
Y es que no hay nada más que decir más que mi cadáver me mató,
y tan largo como ese verso
fue mi dolor.
Y me mató simplemente por las burdas y crudas ganas de matarme,
y tan largo como ese verso
fue mi espera para metamorfosearme
a cadáver, con mi cadáver al lado.
Mi cadáver me mató.
Él.
Y tan corta como ese verso
fue mi alegría.
Dolor
sonrisa.
Dolor y sonrisa.
¿Qué más da?
¿Qué más?
¿Qué?
¿Por qué?
¿Por qué no?
¿Fin?
Mi cadáver me mató.
Y tan largo, cruel y desgastante como este verso fue el dolor que escribir estas tristes y dolorosas líneas me proporcionó.
brazo,
brazo.
O brazada y bis
da lo mismo.
Sobre el mar
o bajo él
(da lo mismo)
flota mi cadáver pesado
que flota como el hielo
que a pesar de pesado
flota.
Nada mi cadáver
en ese mar.
Todo mi cadáver en ese mar.
No hay palabras
que lo describan
(al cadáver)
más que cadavérico.
Flota. O nada.
Da lo mismo.
Todo. O nada.
¿Qué importa?
Si al final quebramos juntos
(mi cadáver y yo)
la ventana de la mar.
Yo maté a mi cadáver.
O él me mató a mí.
Da lo mismo.
Aunque creo que yo
ya había muerto
cuando él me mató.
Y pronto el viento me habló.
Antes de nadar.
Y me tendió su mano
y me tiró a la mar.
Ahí encontré a mi cadáver.
Ahí flotamos juntos.
Ahí me confesó el crimen.
Mi cadáver me mató.
Ya lo recordé.
Con su hoz
(¿Hoz? Es Muerte o cadáver?
[da lo mismo])
Mi cadáver me mató.
Cadavérico.
Con su hoz. Y floté.
Ya mi poema está haciendo círculos.
Y es que no hay nada más que decir más que mi cadáver me mató,
y tan largo como ese verso
fue mi dolor.
Y me mató simplemente por las burdas y crudas ganas de matarme,
y tan largo como ese verso
fue mi espera para metamorfosearme
a cadáver, con mi cadáver al lado.
Mi cadáver me mató.
Él.
Y tan corta como ese verso
fue mi alegría.
Dolor
sonrisa.
Dolor y sonrisa.
¿Qué más da?
¿Qué más?
¿Qué?
¿Por qué?
¿Por qué no?
¿Fin?
Mi cadáver me mató.
Y tan largo, cruel y desgastante como este verso fue el dolor que escribir estas tristes y dolorosas líneas me proporcionó.