Armas
Poeta recién llegado
MI CAMA ES INFIERNO Y CIELO
El paraíso esta envuelto entre el edredón y la sabana
y en medio de la tranquila noche, tus pies me caminan y de repente me patean.
Tu boca me besa, me habla, pero en un momento distraigo y me arranca un pedazo.
Tu ojos alumbran la habitación pero a la vez me juzgan, me lloran y me ofenden.
El bien y el mal es uno mismo; mi cama es infierno y cielo.
Y a pesar de todo, me sumerjo en las aguas incomprensibles del amor y el odio,
sin saber quien reina más
y sin saber, si por ahogarme en ellas vivo o muero;
pero qué es la vida, sino muerte? y quien niega que para morir hay que vivir un poco?
La noche espera y no sé si carcajear o llorar de nuevo,
no sé si me espera un bálsamo o vinagre para mi herida abierta,
sin embargo camino hacia ella, derecho, sin escalas,
sólo no debo olvidar que bajo esa paz de madera y telas,
espera el diablo, con su maldad en vela.
El paraíso esta envuelto entre el edredón y la sabana
y en medio de la tranquila noche, tus pies me caminan y de repente me patean.
Tu boca me besa, me habla, pero en un momento distraigo y me arranca un pedazo.
Tu ojos alumbran la habitación pero a la vez me juzgan, me lloran y me ofenden.
El bien y el mal es uno mismo; mi cama es infierno y cielo.
Y a pesar de todo, me sumerjo en las aguas incomprensibles del amor y el odio,
sin saber quien reina más
y sin saber, si por ahogarme en ellas vivo o muero;
pero qué es la vida, sino muerte? y quien niega que para morir hay que vivir un poco?
La noche espera y no sé si carcajear o llorar de nuevo,
no sé si me espera un bálsamo o vinagre para mi herida abierta,
sin embargo camino hacia ella, derecho, sin escalas,
sólo no debo olvidar que bajo esa paz de madera y telas,
espera el diablo, con su maldad en vela.