Me enamoré de una voz,
en calles de Barcelona,
andaba buscando un libro,
y de una triste garganta
sonó algo, como un himno,
que aminoró mis pisadas,
retorné sobre mis pasos,
por descubrir quien cantaba,
era una preciosa joven
que abrazada a una guitarra
dejaba oír su canción,
fue para mí, mi cigarra,
me habló de un guayabo negro,
manteniendo mi mirada,
me enamoré de su canto,
me encapriché de su estampa,
es el único guayabo
que llevo dentro del alma,
si pudiera retornar
los pasos de mis pisadas
volvería a Barcelona,
por encontrar a mi amada.
en calles de Barcelona,
andaba buscando un libro,
y de una triste garganta
sonó algo, como un himno,
que aminoró mis pisadas,
retorné sobre mis pasos,
por descubrir quien cantaba,
era una preciosa joven
que abrazada a una guitarra
dejaba oír su canción,
fue para mí, mi cigarra,
me habló de un guayabo negro,
manteniendo mi mirada,
me enamoré de su canto,
me encapriché de su estampa,
es el único guayabo
que llevo dentro del alma,
si pudiera retornar
los pasos de mis pisadas
volvería a Barcelona,
por encontrar a mi amada.