Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Las luces en el semáforo
osan emular luciérnagas,
en este asfalto tan gris,
hay luces en los cielos.
Las fuentes los altos arcos,
las veredas a mi casa
tienen en su carne viva,
el corazon del cobalto.
Los jardines de colores,
las estatuas de la plaza,
un silencio de hierro tienen
adormecida entre putas,
borrachos y madrugada.
En esta belleza absurda,
la luna compite sueños,
con el cine en la avenida
y el cemento firme y viejo.
Un cachorro herido soy
cobijado en la cañada,
amurallada de amores
graffitis y puteadas.
Pero asi la amo, asi urbana,
descascarada de soles,
rígida, ronca y profana.
osan emular luciérnagas,
en este asfalto tan gris,
hay luces en los cielos.
Las fuentes los altos arcos,
las veredas a mi casa
tienen en su carne viva,
el corazon del cobalto.
Los jardines de colores,
las estatuas de la plaza,
un silencio de hierro tienen
adormecida entre putas,
borrachos y madrugada.
En esta belleza absurda,
la luna compite sueños,
con el cine en la avenida
y el cemento firme y viejo.
Un cachorro herido soy
cobijado en la cañada,
amurallada de amores
graffitis y puteadas.
Pero asi la amo, asi urbana,
descascarada de soles,
rígida, ronca y profana.
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