PERLADELMAR
Poeta fiel al portal
He venido a abrir el viejo baúl de los recuerdos de mi infancia,
Y he encontrado un millar de tesoros,
Esos que con amor y denuedo;
que con sonrisas y celo
de tus memorias colecciono:
Colecciono tus caricias salpicadas de ternura,
esas que me doblaban cuando niña,
y como cuando cansada de jugar,
en tus brazos fuertes me dormía .
Colecciono tus abrazos rebosados de consuelo,
esos que apretabas fuerte cuando por aquel primer amor
mi corazón adolescente se quebraba sin razón .
Colecciono tus reuniones familiares;
a la luz de los bombillos apagados,
y cuando mi hermano sentado se dormía,
-¡Párese mi amigo!- y seguía durmiéndose parado .
Colecciono los domingos de limpieza,
despertando a los árboles aun dormidos
en la penumbra de las cinco,
y pegados en cartones por toda la casa,
los 7 hábitos del hombre recto:
-Orden, disciplina, responsabilidad,
aseo, templanza, justicia y respeto -
Y aquellas tardes caminadas por el pueblo;
Bañadas por las gentes y un rayito tardío de sol.
Y nuestras pláticas inteligentes,
sobre filosofía y teoremas de futból
Colecciono las medias tazas de café recalentado,
por la vieja cafetera de treinta tazas y un chorrito
que producía esa amarga pasta de zapatos,
pero cómo de preámbulo servía
para nuestros tantos y tantos buenos ratos .
Y no me he olvidado de mis aventuras
al ir por más a la cocina,
15 idas para ti y 15 venidas para mí,
con las mil y una formas que tenías de pedir
aquellas medias tazas de café
que por el tazón se te escurrían
o que aparentemente, nunca te serví.
Tus manos gordas, suaves , calientes y firmes,
que aun el rostro sosiegan...
Y tus bromillas de todo y cualquier cosa,
de todo y cualquier cosilla.
!Ah ! y las tantas historias traviesas
de tu juventud andariega,
y tus carcajadas sonoras
por las locuras de la India María
Colecciono tus dietas efectivas
de las ramillas de apio
y de las rebanadas de jamón
El apio del que siempre te salvabas,
y del jamón ja,
del jamón que ni una migaja quedaba
para el hambriento ratón de la cocina
Colecciono en este cofre,
tus muchas noches de desvelos
de padre tierno y amigo
que cuando yo rendida me dormía,
tu terminabas las tareas
que yo dejaba por olvido.
Y las tantas veces que alcahuete me decías
sin importar mi excusa pobre,
-No vayas al colegio,
vente conmigo a mi trabajo
que es más interesante y divertido,
Vente a conocer las montañas de mi tierra
en el camión de don Leo conmigo.-
Y tus consejos de padre dulce y sabio;
Y tus millares de versos perdidos de gitano;
Y tantísimas veces que atento escuchabas,
con tu boca en silencio y tu corazón en la mano,
esperando con paciencia el respiro de mi angustia
para hablar sabiamente y guiarme por el lógico camino,
adornado hoy por estos mis tesoros y recuerdos
Que marcaron en mi vida, por tu mano mi destino.
Te amo, mi gordo,
mi magmánimo pansánimo,
Te amo sinceramente,
mi padre Siempre tú...
¡mi mejor amigo!
Y he encontrado un millar de tesoros,
Esos que con amor y denuedo;
que con sonrisas y celo
de tus memorias colecciono:
Colecciono tus caricias salpicadas de ternura,
esas que me doblaban cuando niña,
y como cuando cansada de jugar,
en tus brazos fuertes me dormía .
Colecciono tus abrazos rebosados de consuelo,
esos que apretabas fuerte cuando por aquel primer amor
mi corazón adolescente se quebraba sin razón .
Colecciono tus reuniones familiares;
a la luz de los bombillos apagados,
y cuando mi hermano sentado se dormía,
-¡Párese mi amigo!- y seguía durmiéndose parado .
Colecciono los domingos de limpieza,
despertando a los árboles aun dormidos
en la penumbra de las cinco,
y pegados en cartones por toda la casa,
los 7 hábitos del hombre recto:
-Orden, disciplina, responsabilidad,
aseo, templanza, justicia y respeto -
Y aquellas tardes caminadas por el pueblo;
Bañadas por las gentes y un rayito tardío de sol.
Y nuestras pláticas inteligentes,
sobre filosofía y teoremas de futból
Colecciono las medias tazas de café recalentado,
por la vieja cafetera de treinta tazas y un chorrito
que producía esa amarga pasta de zapatos,
pero cómo de preámbulo servía
para nuestros tantos y tantos buenos ratos .
Y no me he olvidado de mis aventuras
al ir por más a la cocina,
15 idas para ti y 15 venidas para mí,
con las mil y una formas que tenías de pedir
aquellas medias tazas de café
que por el tazón se te escurrían
o que aparentemente, nunca te serví.
Tus manos gordas, suaves , calientes y firmes,
que aun el rostro sosiegan...
Y tus bromillas de todo y cualquier cosa,
de todo y cualquier cosilla.
!Ah ! y las tantas historias traviesas
de tu juventud andariega,
y tus carcajadas sonoras
por las locuras de la India María
Colecciono tus dietas efectivas
de las ramillas de apio
y de las rebanadas de jamón
El apio del que siempre te salvabas,
y del jamón ja,
del jamón que ni una migaja quedaba
para el hambriento ratón de la cocina
Colecciono en este cofre,
tus muchas noches de desvelos
de padre tierno y amigo
que cuando yo rendida me dormía,
tu terminabas las tareas
que yo dejaba por olvido.
Y las tantas veces que alcahuete me decías
sin importar mi excusa pobre,
-No vayas al colegio,
vente conmigo a mi trabajo
que es más interesante y divertido,
Vente a conocer las montañas de mi tierra
en el camión de don Leo conmigo.-
Y tus consejos de padre dulce y sabio;
Y tus millares de versos perdidos de gitano;
Y tantísimas veces que atento escuchabas,
con tu boca en silencio y tu corazón en la mano,
esperando con paciencia el respiro de mi angustia
para hablar sabiamente y guiarme por el lógico camino,
adornado hoy por estos mis tesoros y recuerdos
Que marcaron en mi vida, por tu mano mi destino.
Te amo, mi gordo,
mi magmánimo pansánimo,
Te amo sinceramente,
mi padre Siempre tú...
¡mi mejor amigo!
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