Pasé por tu ventana en la mañana:
dos pétalos azules recogí,
dos pétalos tan frescos
de tu florecido alhelí;
los guardo en la solapa
de mi camisa carmesí;
aunque ella nada dice
pero yo la entendí:
son perfumes de holocausto,
son aromas de un sin fin:
todo queda en el recuerdo,
todo dura después de este morir:
ese es mi consuelo
que ofrece término a mi sufrir.
dos pétalos azules recogí,
dos pétalos tan frescos
de tu florecido alhelí;
los guardo en la solapa
de mi camisa carmesí;
aunque ella nada dice
pero yo la entendí:
son perfumes de holocausto,
son aromas de un sin fin:
todo queda en el recuerdo,
todo dura después de este morir:
ese es mi consuelo
que ofrece término a mi sufrir.