Quien pinto mi vida triste,
quien dejo mis lagrimas grises.
Tú rosaste con hojas clavel
sufrimientos que no pude ver.
Tengo sátiros minutos perdidos,
llevo espigas de dolor
que nunca he visto
y no sé si me has querido.
Tengo mi vida hecha una bohemia,
llevo en mi corazón una querella,
y no se cual es el motivo de mi crucifixión.
Permanezco al son de lo confundido,
imaginando rosas en el mar,
sueños que nunca han pasado
por los que no saben amar.
Veo la arena como cizañea
y veo como las aguas lagrimean,
aunque nadie lo sepa.
Sueño que tu eres el cielo
y yo el condenado al infierno,
pues estar a tu lado
es un sueño eterno.
Escucho a las rocas que cantan,
veo a las plantas que bailan
y no sé qué me pasa.
Líneas delgadas que narran
la vida hasta la muerte,
desiertos de pena que me convierte
en tórridas mareas que nunca se siente.
Veo sangre en mis versos,
escucho gritos en mi silencio
y no sé lo que más quiero.
quien dejo mis lagrimas grises.
Tú rosaste con hojas clavel
sufrimientos que no pude ver.
Tengo sátiros minutos perdidos,
llevo espigas de dolor
que nunca he visto
y no sé si me has querido.
Tengo mi vida hecha una bohemia,
llevo en mi corazón una querella,
y no se cual es el motivo de mi crucifixión.
Permanezco al son de lo confundido,
imaginando rosas en el mar,
sueños que nunca han pasado
por los que no saben amar.
Veo la arena como cizañea
y veo como las aguas lagrimean,
aunque nadie lo sepa.
Sueño que tu eres el cielo
y yo el condenado al infierno,
pues estar a tu lado
es un sueño eterno.
Escucho a las rocas que cantan,
veo a las plantas que bailan
y no sé qué me pasa.
Líneas delgadas que narran
la vida hasta la muerte,
desiertos de pena que me convierte
en tórridas mareas que nunca se siente.
Veo sangre en mis versos,
escucho gritos en mi silencio
y no sé lo que más quiero.