Preso está mi corazón, débil y humano;
preso cual canario.., cual crisálida...
Parece ya centenario de tantos golpes llevados.
Dolido, cansado y solitario...
Hace tiempo dejó de dormir en sus profundos aposentos,
dejó su talle, su latir...Dejó de vivir.
Pero, quizás, nunca dejó de sentir.
Sentir que vivía de nuevo, que latía,
pero que al cabo del tiempo volvía a morir.
preso cual canario.., cual crisálida...
Parece ya centenario de tantos golpes llevados.
Dolido, cansado y solitario...
Hace tiempo dejó de dormir en sus profundos aposentos,
dejó su talle, su latir...Dejó de vivir.
Pero, quizás, nunca dejó de sentir.
Sentir que vivía de nuevo, que latía,
pero que al cabo del tiempo volvía a morir.